Muchas cosas se han escrito sobre los sucesos de abril del 2002 en Venezuela, y probablemente aun queden muchas mas por decirse, en lo que constituye sin lugar a dudas una fecha emblemática en nuestra historia.
La mayoría de lo escrito apunta hacia una descripción de los "hechos" buscando, de un lado y de otro atribuir protagonismos, responsabilidades y culpas.
Desde este espacio, luego de condenar la utilización de vidas humanas como "recurso" para la acción política, queremos tratar de extraer de ese episodio algunas enseñanzas para la coyuntura política del país al corto plazo.
Habría que comenzar diciendo es que en Abril del 2002 se enfrentaron dos bandos cuyo objetivo principal era la derrota absoluta del otro bando. Como suelen decir los aficionados a las teorías politológicas el juego era "suma cero". Para que uno gane el otro debe necesariamente perder.
El logro de ambos sectores, desde el punto de vista de los dirigentes de ambos bandos, pasaba por la derrota definitiva del otro sector.
Visto a la distancia, al menos desde nuestro punto de vista, ambos sectores sufrieron una derrota si evaluamos la situación por las consecuencias de esos sucesos.
Por un lado la oposición demostró su fragilidad, al no haber logrado, a pesar de haber desplazado del “poder” a Chavez, un mínimo de gobernabilidad que hizo que el retorno de Chavez se produjera de manos de algunos de los factores que habían provocado su salida.
No pudo la oposición logran un “ensamble” que le diera esa “victoria soñada” sobre el chavismo.
El lado del gobierno, las cosas no resultaron mucho mejor, una vez repuesto Chavez en el poder, se asomó, en un primer momento, la posibilidad de apertura, de tratar de buscar oxigeno mas allá de su propio sector, algunas iniciativas se produjeron.
Muy rápidamente estas fueron abandonadas, ¿Fueron solo un repliegue táctico? ¿Una forma de conseguir oxigeno para salir de una situación que ciertamente era comprometida?
El chavismo de nuevo se atrincheró dentro de sus propios limites y desde entonces en una y otra oportunidad ha tratado de producir una derrota definitiva de su adversario, una derrota que les posibilite avanzar en su particular proyecto que, mas allá de efectos mediáticos, pocas concreciones muestra en el plano de lo real. El “Socialismo chavista”, si es que hubiera algo digno de recibir ese nombre ha avanzado muy poco.
Mas aun desde el 2006, el apoyo popular al “proceso” no ha hecho sino descender.

Uno y otro contendor, a pesar que han variado a nivel táctico, continúan desde el punto de vista estratégico en lo mismo. Solo una derrota absoluta del adversario les posibilitaría el logro de sus objetivos estratégicos. Vencería las resistencias.
¿Puede el chavismo prescindir de los profesionales y técnicos y del conocimiento acumulado en organizaciones de producción y realizar un gobierno eficiente que sea capaz de lograr tanto el crecimiento económico como las garantías de bienestar para todos?
No parecería probable.
¿Puede la actual oposición prescindir del sector militar, los excluidos urbanos y rurales y de buena parte de los sectores populares y constituirse en un gobierno con un mínimo de gobernabilidad en el corto plazo?
No parecería probable.
¿Ganar elecciones?
En el 2012 con seguridad habrá un ganador de estas, lo que no es seguro, de mantener cada uno de los sectores su agenda, es que podamos ver que ese resultado, cualesquiera que sea, se refleje en un cambio de la situación actual y de los efectos de la misma en las condiciones de vida de los habitantes del país. Que en el fondo debería ser la meta.
Abril 2002 – Diciembre del 2012. El mismo pulso estéril entre dos fuerzas que serán incapaces de desaparecer las resistencias.
… ¿y si en Diciembre del 2012 todos vuelven a perder?
¿Cómo avanzar?
Barajo y gano … Solo mediante de una alternativa que integre e incorpore mucha de la fuerza del actual chavismo y de la oposición podrá realmente ganar
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada