Sepa Ud que le escribo desde el escepticismo, de ese que se ha formado luego de ver que miles de millones de dólares, tantos que los ceros tornan las cifras inentendibles, y miles de promesas, teñidas de variopintas ideologías a lo largo de 30 años, solo han servido para tener un país injustamente desigual.
No creo en mesías, ni en soluciones de un sólo hombre, no creo ni siquiera que los Presidentes de los países sean seres superiores a sus demás compatriotas, y sí legítimamente están en ese cargo, debe ser porque encarnan, de una u otra forma, una voluntad al diálogo con los diferentes sectores de sus países para la búsqueda de acuerdos, que permitan el mas alto grado de avance de todos al mínimo costo social posible.
Los venezolanos hemos contemplado, por mas de 30 años que cada sector del país se considera poseedor de la única y exclusiva "verdad".
Presenciamos como en los 90 comenzó a privatizarse el país, sin tener en cuenta las nefastas consecuencias que eso iba a tener sobre millones de venezolanos, cuando comenzó a mencionarse la privatización de la industria petrolera, en manos venezolanas luego de décadas de luchas para alcanzar el manejo de nuestro principal recurso, cuando se comenzó a tocar cosas indispensables como salud y educación, el pueblo dijo basta.
Se nos ha querido vender que la iniciativa privada es por si sola suficiente para producir el bienestar de los venezolanos, escondiendo el hecho que la apertura indiscriminada a los grandes capitales extranjeros llevaría a la quiebra a miles de pequeños comerciantes e industriales, y que la liberalización indiscriminada de las condiciones de trabajo llevó al deterioro de las principales conquistas laborales y al debilitamiento de las organizaciones sindicales, tan necesarias para equilibrar las asimetrías de poder entre trabajadores y patronos.
También se nos ha querido vender, en años recientes, que es el Estado, y el proceso de estatización la solución a todos los problemas derivados de la "explotación capitalista", ignorando el hecho que la mera sustitución del patrón no garantiza la mejora de la condiciones de vida de los trabajadores asalariados, que la mas de las veces las empresas del estado son manejadas por burócratas estatales absolutamente ignorantes del proceso productivo que deben acometer, y que el resultado, mas o menos inexorable de esto, es la quiebra o infactibilidad económica de las mismas, llevando al deterioro de las condiciones de vida a millones de personas.
También se nos ha querido vender que el bienestar del que disfrutan algunos venezolanos es el resultado de actividades despreciables desde el punto de vista ético, ignorando el hecho que cientos de miles de Venezolanos han alcanzado su bienestar actual luego de décadas de duro trabajo de varias generaciones. Se ha vendido que es “legitimo” acabar con el resultado del esfuerzo, del trabajo y del sudor honesto, con un solo plumazo: El “Exprópiese”, la mas de las veces sin la justa retribución, de lo que en la mayoría de las veces es confiscado solo por caprichos de burócratas.
Ambas solo son simplificaciones para escurrir la indispensable tarea de “aprehender” y, ¿por qué no?, Aprender del país que se tiene enfrente, del país que, aunque mucho no lo crean, tiene mucho que decir. Se nos ha querido vender que el pueblo no tiene nada que decir, que las respuestas vendrán de un grupo de “Iluminados” , en un caso autodenominados “vanguardia” en el otro autodenominado “elites” que serán capaces de determinar mejor que nosotros mismos aquello que requerimos y del cómo procurarlo. Son los organizadores de vidas ajenas a lo que el poeta una vez llamo los delimitadores de las primaveras.
Húyale a las recetas fáciles, problemas complejos exigen soluciones complejas, esto es diseñadas a la medida de lo que tiene enfrente. Ni siquiera la Educación, tan mencionada por usted, tan frecuentemente sobrevalorada en los discursos políticos, tiene por si sola el poder de producir cambios “milagrosos” en los países, tal como atestigua nuestra realidad, en donde cientos de miles de venezolanos, con formación superior, no encuentran las oportunidades para el desarrollo de sus capacidades, viéndose compelidos a actividades de subsistencia.
Escuche a la gente, pero escúchela de verdad, no crea Ud. que sólo sus asesores, pagados la mayoría de las veces, tienen la única, o siquiera mejores soluciones, recuerde que nadie posee más conocimiento de una situación que la gente que la que la vive, en este caso la gente que la padece.
Respóndale a la gente, converse con ella, sabemos que es imposible responder todas las comunicaciones, bien sea por vías tradicionales o por mecanismos novedosos como el twitter, pero abra espacios de intercambio y dele la importancia requerida.
Sabemos que pretenden imponerle una “camisa de fuerza” con los llamados “lineamientos programáticos para el gobierno de unidad nacional”, realizados por un puñado de “expertos” sin la discusión amplia, franca, plural con el pueblo venezolano. La exigencia del momento requiere de apertura, atrévase Ud. a poner en cuestión la metódica con la que fueron elaborados, motorice Ud una discusión abierta, con todos y en todos los lugares, de lo que debe ser la organización de la esperanza de todo un pueblo. Alcancemos, esta vez si en plural, unos consensos mínimos sobre aquellas áreas indispensables y estratégicas para el bienestar de nosotros, el pueblo venezolano.
Atrévase Henrique, ábrase al país, recuerde que la esperanza requiere la participación de todos.
Medítelo y suerte en la dura tarea que toca en los meses venideros.
_______________________________________________________
Esta carta fue leida por el candidato Henique Capriles Radonski
quien nos hizo llegar via twitter esta gentil respuesta
Leí la carta @LaDivinaDiva Compartimos la visión,lo + importante son los venezolanos,es nuestro compromiso.Esperamos contar contigo


Uno de los que aparece ya claramente entre los aspirantes con 


